ESPÁRRAGOS DE NAVARRA: Cuando una madre ve lo que no debe
Era una soleada mañana de verano en un pequeño pueblo de la ribera Navarra. La morada se había quedado vacía y la señora de la casa se afanaba en las labores del hogar. De fondo sonaban en la radio los maitines y junto a la fregadera se apilaban las tazas del desayuno ya limpias.
La señora, Herminia, dejó atrás la cocina y se dirigió a una de las estancias. Tras la puerta encontró la cama sin hacer. Sobre ella, presidía la habitación un crucifijo, único ornamento visible junto con una mesilla visiblemente desgastada por los años. Miró a través de la ventana abierta y sonrió: su hija estaba correteando alegremente al otro lado del cristal. Esnetafía, así se llamaba, jugaba alborozada junto al huerto. Acostumbraba a ayudar a su madre en las labores del hogar, pero Herminia, muy comprensiva, le había dicho: “Sal a jugar hija y disfrutar de este fabuloso día que nos dispensa el Señor ”.
Alisaba cariñosamente las sábanas y ya casi había acabado el precioso embozo cuando su mirada se posó en el cajón entreabierto de la mesilla. Allí sobresalía ligeramente un objeto resplandeciente. Se aproximó para observar más detenidamente aquel extraño. Comprobó con asombro que era incapaz de determinar su esencia. La curiosidad que la embargó era tal que, sin dudarlo un segundo, olvidó el respeto a la intimidad de su hija y abrió el cajón.
¡¿Qué era aquello?! Parecía un espárrago de los de la huerta. No había duda. ¡Pero que pedazo espárrago! Combinaba su forma con la robustez de una roca, el tamaño del brazo de un gitano y el peso de la Biblia que conservaban en el mueble del comedor. Asustada por semejante artilugio y sin querer imaginarse su verdadero propósito, empezó a balbucear: “Dios mío, no puede ser lo que parece! ¡¡¡MI NIÑA NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!! Las lágrimas brotaban de sus ojos. No podía contenerse.
Sosteniendo tan lascivo aparato entre las manos enjugado ya por las lágrimas, se sintió sucia y en un arrebato lo soltó. El espárrago cayó al suelo. Un golpe. Dos golpes. Tres golpes. Un silencio atronador. Comenzó a vibrar.
CONTINUARÁ…
NOTA DE LOS AUTORES: La historia que acaban de leer está basada en hechos reales. Los nombres han sido modificados y los personajes han sido convenientemente dramatizados para preservar su anonimato.
Women powah
El 90 por ciento de la gente piensa que el 90 por ciento de las mujeres conducen mal. Moraleja: Es un hecho que las mujeres conducen mal.
Que no corra la sangre al menos hasta terminar de ver los videos.
Kar, gracias por los videos.
Ane, gracias por la teoría del 90%.
Adjunto palabras textuales de Ane que esclarecen la teoría del 90 %:
“Y yo opino que el gusto es subjetivo hasta que el 90% de las opiniones coinciden, entonces se convierte en un hecho. Adjunto ejemplo: si hay un coche en la calle con luces de neon,el 90% de los viandantes creeran que su dueño es un chuntero. Una correcta reflexión.” Isolda.
¡Azkuna vete ya!
¡Azkuna vete ya! ¡Déjanos en paz! ¿Por qué? ¿Hace falta explicar? Bilbao Urban Circuit, horas ridículas de cierre de los pubs, anti-botellón, tranvía atropella-viejos, bidegorri, edificios inútiles… Paso a detallar.
Bilbao Urban Circuit
¿Cuánto nos costó a los bilbaínos el acondicionamiento de la ciudad para tal despropósito? ¡Duró un año! ¡Un año, por Dios! ¡Un año y millones de euros gastados, negocios perdiendo dinero esos días porque cortaban o hacían intransitables sus calles! De hecho, sólo algunos hosteleros vieron incrementados ligeramente sus ingresos: nada que compense las molestias. ¿Y para qué? ¿Para una carrera de segunda? ¿Cómo no ha dimitido nadie? ¿Cómo han tenido tanta cara? ¡Tuvimos que pagar para no sufrilo más porque habían firmado 3 años!
Horas ridículas y anti-botellón
Como buen inepto que es y ante las críticas legítimas de los vecinos que viven en las zonas donde la farra se impone los días de fiesta, él optó por lo más fácil: hacer caso a los vecinos sin tener en cuenta y sin dar ninguna alternativa a los perjudicados. ¡Bien por él! Primer paso: obliga a bajar el volumen y cerrar los pubs a horas ridículas en el casco. ¡Dios! ¡Ponía mi walkman a todo volumen y casi me tenían que mandar callar! Y obligar a cerrar a las 2, como he llegado a ver…, pero, ¿qué piensan que vamos a hacer a esas horas? ¿Ir a casa? ¿Qué consiguieron con esto? Aumentar el botellón. ¿Y cómo solucionaron el nuevo problema? Prohibiéndo el botellón. Sin palabras. ¿Y las alternativas, Azkuna? Entiendo que los vecinos tengan derecho a la tranquilidad que no han tenido durante mucho tiempo pero, como para otras cosas se toma el ayuntamiento su tiempo (despejar Sabino Arana), podría haber reflexionado un poco y buscado una alternativa viable antes de acabar con la fiesta.
Infraestructuras en general
No hay duda de que Bilbao ha cambiado mucho y para bien los últimos años. Sin embargo, este alcalde poco ha contribuído a ello si tenemos en cuenta los proyectos ya aprobados antes de que él viniera y que se fueron construyendo en años sucesivos y, como gran actor, el mastodóntico proyecto BILBAO Ría 2000, participado pal 50% por el gobierno de España y el otro 50% por instituciones vascas (el ayuntamiento de Bilbao [15%] entre ellas). Esta organización ha sido la impulsora de la mayoría de los proyectos de regeneración que hemos podido comtemplar en Bilbao los últimos 15 años: paseos, museos, traslados de las actividades portuarias al exterior… Por supuesto, esta organización fue promovida mucho antes de que Azkuna fuera alcalde.
Sin embargo, se hace un tranvía atropella-viejos, mientras el bus se deja a su suerte, pasando cuatro líneas por Lehendakari Agirre (San Ignacio – Deusto) cuando hay metro cada dos minutos y medio. Y no, los bienpensados dirán que esas líneas irán a sitios donde no llegue el metro: error, la línea 10 me lleva a Moyúa, como el metro. Es decir, toda una orgía de mala planificación y derroche. Otro ejemplo: un bidegorri por el que pasan 2 ciclistas al día para el que se eliminaron carriles de coche, aparcamiendo y se estrecharon aceras: a esto se le llama servicio público, señores.
Por otro lado, en Sabino Arana siguen esperando a que les quiten el tráfico de entrada a la ciudad de sus ventanas desde hace muchos años. El gobierno de España remolonea y el ayuntamiento se duerme. Felicidad y chupar del bote, que Azkuna fijo que no vive ahí y mejor invertir en un edificio en Sarriko que, inaugurado hace unos meses, aún no he visto utilizar para nada. Y eso que vivo bien cerca. ¿Cuántos ejemplos de estos habrá en cada barrio?
Pues eso Azkuna, vuelve a Osakidetza y nos harás un gran favor: desde que tú estás en el ayuntamiento sólo veo pifias…, y desde que dejaste tu puesto en la salud vasca, ésta ha dejado de ser un ejemplo para el resto del estado. Probablemente culpa de Ibarretxe, el peor lehendakari que hemos tenido nunca, pero bueno, eso será otro artículo.